Liposucción – Lipoescultura

Es la intervención que permite la extracción de acúmulos localizados de grasa de las distintas regiones del organismo mediante la introducción de finas cánulas a través de pequeñas incisiones. De esta forma se consigue remodelar distintas regiones resistentes a la dieta, ejercicio y otros tratamientos. Hablamos de zonas como el abdomen, espalda, cartucheras, rodillas, tobillos y cuello. 

Está especialmente indicada en personas que presentan un peso normal, con zonas localizadas de grasa desproporcionada comparada con las regiones vecinas. Estos acúmulos localizados son casi siempre hereditarios y no se eliminan con dietas y ejercicio, siendo entonces la liposucción la única vía para eliminarlos.

¿En qué consiste la intervención?

Una vez dibujado sobre la paciente las zonas a tratar y los contornos a conseguir, se infiltra mediante una cánula muy fina una cantidad variable de una solución de suero fisiológico, anestésico local (lidocaína) y adrenalina. Esta solución anestesia la zona, disminuye sangrados mediante el efecto vasoconstrictor de la adrenalina y rompe la grasa con el volumen de suero infiltrado. Una vez conseguidos los efectos de anestesia, vasoconstricción y rotura de la grasa, se procede a la extracción de la misma, desde los planos más profundos a los más superficiales con finas cánulas que se introducen a través de incisiones de 2-4mm.

La liposucción tiene sentido porque el paso repetido de las cánulas para aspirar la grasa genera además de calor, un entramado cicatricial que permite la retracción de la piel (encoje), lo que nos permite conseguir las formas y contornos deseados. Y es la capacidad de retraer de la piel lo que limita las posibilidades de la liposucción y sus resultados. Las pieles más favorables corresponden a mujeres jóvenes, pieles duras, consistentes, elásticas; siendo menos favorables las pieles flácidas, estriadas, menos jóvenes, de fumadoras…

Dentro de un mismo paciente, podemos encontrar zonas donde la calidad de la piel es óptima y otras donde lo será menos. Por tanto, es fundamental evaluar cada caso e informar a la paciente donde podemos conseguir mejores resultados y donde pueden ser más limitados.

El objetivo de esta intervención no es la pérdida de peso, sino cambiar la silueta no deseada de una pierna, de las nalgas, del abdomen, etc por una forma más bonita, armónica y proporcionada, siempre acompañado de una disminución del contorno y volumen de estas zonas. Muchas veces, para conseguir la forma deseada de una piernas o de unas nalgas, hay que asociar la extracción de grasa de unas zonas con el aumento (injerto) de otras, consiguiéndose así resultados excelentes.

La intervención se hace mediante anestesia local y sedación, reservándose la anestesia general a casos de liposucción extensa  por el numero de zonas tratadas o cantidad de grasa a extraer.

La duración es variable según el caso y las zonas, normalmente de 1 a 3 horas, con ingreso hospitalario de unas horas o de un día según el caso.

La recuperación es muy rápida y el paciente puede incorporarse a su vida laboral en 2-4 días con la sensación de molestas agujetas.

Los cambios en la silueta son inmediatos, aunque es necesario un mes para que se observen los cambios cualitativos y cuantitativos esperados (hasta que desaparezca la inflamación, hematomas, acúmulos líquidos…) y hasta 6 meses para la resolución de cualquier proceso inflamatorio, fibroso, etc, será entonces cuando se obtenga el resultado definitivo.

Se ha de llevar una faja de compresión durante un mes.

Una vez pasado el mes asociamos 6-8 sesiones de radiofrecuencia  para mejorar la calidad y la capacidad de retracción de la piel.

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