Otoplastia o Cirugía de Orejas

La otoplastia es la cirugía que tiene como fin la corrección de las malformaciones de la oreja y su posición anómala en el cráneo.

Intervención

La otoplastia se realiza en quirófano, normalmente con anestesia local y sedación, aunque en casos seleccionados como es en los niños, puede ser aconsejable la anestesia general. La duración de la cirugía oscila entre 1h y 1h y media. Una vez realizada la cirugía, los pacientes quedan ingresados unas horas hasta total recuperación. 

A través de una incisión en la parte posterior de la oreja extirpamos un huso de tamaño variable de piel y accedemos a la estructura cartilaginosa de la oreja.

Mediante suturas definitivas aproximamos la oreja al cráneo dejándola a una distancia más harmónica. Con otras suturas moldeamos el cartílago antehélix, anormalmente desplegado y que confiere el característico aspecto de estas orejas. En determinados casos, puede ser necesaria la extirpación parcial de excesos cartilaginosos (concha).  Una vez conseguido el remodelado y reposición de los cartílagos, cerramos el defecto cutáneo creado. En numerosas ocasiones, la intervención finaliza con la corrección del lóbulo de la oreja que  puede estar también anormalmente orientado.

La cicatriz en esta intervención no es un problema, ya que queda localizada discretamente en la parte posterior y se vuelve imperceptible con el tiempo.

Postoperatorio

Los pacientes se van a casa con un leve dolor que es controlado con analgésicos menores y un vendaje compresivo que retiramos al día siguiente o dos días después. Una vez retirado, los pacientes deben de llevar una cinta que mantenga posicionadas y protegidas las orejas, entre 1- 2 semanas.

Los pacientes ven de inmediato el resultado de la operación, pero se necesitan entre 3-4 semanas para que desaparezcan los efectos de la inflamación, rojeces, morados y la piel vuelva a tener su grosor inicial.

Un comentario muy repetido tras una otoplastia es el “ya me lo podría haber hecho antes” o “si yo me hubiera operado de niño como mi hijo…”, y es que hay pacientes que llevan muy bien tener las orejas de soplillo; gente que se opera de una manera más desenfadada y pacientes a los que el tema de sus orejas les ha supuesto complejo, inseguridad, retraimiento social e incluso traumas infantiles. Consecuentemente ven con asombro como tras un proceso más simple y llevadero del que pensaban consiguen resolver una inquietud, un complejo e incluso un cambio en su autoestima y en su manera de relacionarse con los demás (como ocurre con los niños).

 

 

Earfold (Otoplastia sin cirugía)

El Earfold es un dispositivo absolutamente novedoso que permite corregir las llamadas orejas de soplillo o en asa, sin necesidad de pasar por el quirófano, permitiendo al paciente incorporarse a su rutina habitual de manera inmediata y con unos resultados excelentes.

Ear fold es un implante colocado debajo de la piel de la cara anterior de la oreja, que nos permite plegar el cartílago (antehélix) de forma adecuada, corrigiéndole déficit de plicatura propio de las orejas de soplillo. Este dispositivo se coloca en consulta de manera ambulatoria, sin necesidad de pasar por una anestesia general o sedación. Basta con una anestesia local para su colocación y una incisión mínima de 1,5 cm. No requiere de vendaje; el tiempo de recuperación es mínimo y el paciente sólo percibirá una pequeña sensación de inflamación que desaparecerá a los pocos días.

Somos uno de los pocos centros acreditados en España para el tratamiento de las orejas prominentes mediante esta sencilla técnica no invasiva, que se hace de manera ambulatoria y con anestesia local y que consiste en el remodelado de las orejas prominentes mediante unos dispositivos que mantienen las orejas con la adecuada forma y proyección.

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