Rinoplastia (Nariz)

Es la cirugía que busca la armonía y embellecimiento de la nariz mediante la extirpación o el aumento de los distintos componentes de ésta (giba, punta, alas nasales). No buscamos cambiar la cara del paciente, pero sí esas alteraciones en la forma de la nariz con las que el paciente ni se siente a gusto, ni identificado. Gracias a la rinoplastia conseguimos narices más bonitas  y proporcionadas, y caras objetivamente más bellas.

Normalmente buscan esta cirugía pacientes con complejo por la forma de su nariz; pacientes que han sufrido malformación tras un traumatismo en el pasado; pacientes con secuelas de intervenciones previas de rinoplastia o pacientes con dificultad para respirar bien a través de la nariz.

Las anomalías anatómicas que pueden suponer una nariz con la que el paciente no esté cómodo son muy variadas: giba prominente en el dorso, nariz desviada,  punta caída, punta grande, nariz hiperproyectada, nariz con déficit de proyección, etc.

Es fundamental una exploración exhaustiva y asistida por el análisis fotográfico en el ordenador, para conocer con precisión el problema del paciente. También es muy importante conocer los deseos y las motivaciones de cambio con el paciente. Sólo así se puede llegar a un diagnóstico y plan terapéutico adecuado, y también a una información adecuada en la que el paciente conozca los objetivos de la intervención y las expectativas reales que debe de tener.

Intervención

La intervención se hace en quirófano bajo anestesia general. Existen dos vías de abordaje:

  • La vía endonasal o cerrada, donde toda la cicatriz queda oculta dentro de la nariz
  • La vía abierta, en la que además de la cicatriz endonasal, se hace una pequeña incisión externa (imperceptible) en la columela que permite levantar  el componente cutáneo y exponer la estructura osteocartilaginosa.

La elección de una u otra vía dependerá del tipo de caso que se nos presente y las técnicas necesarias a utilizar para corregir la malformación. En cualquier caso, una vez se realizan las incisiones iniciales se procede a la disección de la estructura osteocartilaginosa que da forma a la nariz, y con ésta expuesta se reconsidera el diagnóstico inicial y se procede a las correcciones precisas, mediante maniobras de resección de exceso óseo y cartilaginoso, injertos, suturas, etc. De esta forma se consigue el armazón osteocartilaginoso que va a dar la forma deseada de la nariz.

En casos de trastornos respiratorios, asociamos a la cirugía estética nasal el tratamiento del problema respiratorio :

  • Septorrinoplastia (desviación de tabique).
  • Turbinectomía (extirpación parcial de cornetes hipertróficos), etc.

Finalmente se cierran las incisiones, se coloca un taponamiento nasal y se deja una férula de yeso u otro material sobre la pirámide nasal.

La cirugía tiene una duración de 2-3 horas (según la complejidad del caso), y tras la operación dejamos al paciente ingresado 24h. Normalmente antes del alta hospitalaria es retirado el taponamiento para alivio del paciente, ya que este es el componente más molesto en el postoperatorio.

Postoperatorio

En absoluto es una cirugía dolorosa. Los pacientes se van a casa encontrándose en óptimas condiciones y sólo con las limitaciones propias del hecho de llevar una férula nasal, y presentar equimosis y edema facial (sobre todo en los párpados). Se necesitan 7-10 días para que desaparezcan los hematomas más llamativos y para que retiremos en consulta la férula. Al mes, tanto la cara como la nariz presentan un aspecto normal. Los resultados de la cirugía son evidentes para el paciente desde que le retiramos la férula, pero es necesario un mes para que la nariz adquiera un aspecto normal y de gran mejora; y son necesarios de 6 a 9 meses para que todo mínimo edema se resuelva, la piel adquiera la finura definitiva y permita evidenciar el mejor resultado posible y definitivo.

La Rinoplastia es una cirugía muy grata. No solo se consigue una nariz más bonita; el rostro queda más armónico; conseguimos caras más guapas con la que el paciente se siente identificado desde que se le retira la férula. Estética y funcionalidad tienen que ir de la mano en una rinoplastia, no solo porque podemos mejorar la estética en un paciente que pide respirar mejor o mejorar la función en un paciente que pide un cambio estético; sino porque toda maniobra quirúrgica que se haga debe de respetar o mejorar la función respiratoria.

Nuestro objetivo es dejar una nariz más bonita, una función respiratoria inalterada o mejorada y sin signos externos del paso de nuestra mano.

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